Aislada

aislada

Una instalación solar fotovoltaica aislada es un sistema de generación de corriente sin conexión a la red eléctrica que proporciona al propietario energía procedente del sol.

Normalmente requiere el almacenamiento de la energía fotovoltaica generada en acumuladores solares y permite utilizarla durante las 24 horas del día.

Estas instalaciones fotovoltaicas aisladas son ideales en regiones donde la conexión a la red eléctrica no es posible o no está prevista debido a los altos costes de desarrollo de la construcción de los sistemas eléctricos de la línea, especialmente en las zonas rurales remotas.

Las instalaciones fotovoltaicas aisladas generalmente se diferencian por su tensión del sistema (corriente continua o corriente alterna). En los sistemas off-grid acoplados en corriente continua, el panel solar se conecta a través de reguladores de carga de CC/ CC.

En un sistema aislado realizado en corriente alterna se utiliza un inversor fotovoltaico convencional para inyectar corriente a la red eléctrica. Este sistema fotovoltaico normalmente está compuesto por paneles solares, regulador de carga, acumuladores solares, inversor fotovoltaico, etc. Se recomienda el uso de un monitor de acumulador para controlar el estado de carga de las baterías.

La instalación de un sistema fotovoltaico aislado debe ser debidamente planificada, estudiada y diseñada, teniendo en cuenta, principalmente, estos cinco factores:

  • La potencia de conexión necesaria
  • El consumo de energía
  • El tipo de consumo (corriente continua, alterna, monofásica, trifásica, etc.)
  • El período de uso
  • La localización y el clima

Aplicaciones de fotovoltaica aislada:

Electrificación rural: bombeo de agua, regadío, cámaras de refrigeración, etc.
Señalización terrestre: alumbrado, señales de advertencia, semáforos, etc.
Aplicaciones industriales: torres de telecomunicaciones, antenas, sistemas vigilancia en refinerías de petróleo y gas.
Actividades de ocio: en refugios de montaña, casas de jardín, barcos o caravanas.